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En recuerdo de Antonio Gandul Garcia



Nacimiento: 11/01/1911
Lugar de Procedencia: Alcalá de Guadaira
Fallecimiento: 25/08/1936
Lugar de Fallecimiento: Carretera de Alcalá a Mairena de Alcor
Oficio: Hornero

Biografia:

Mi abuelo materno, Antonio nació un 11 de enero de 1911, en Alcalá de Guadaira (Sevilla)
Le llamaban (el señorito) pues siempre iba vestido con traje, tuvo una niñez bastante buena, no le faltaba de nada y junto con su hermano Manuel, realizaron sus estudios primarios en los Salesianos de Alcalá, decían que destacaba mucho en las materias de lenguas. Empezó la carrera de maestro y en tres años hizo los cuatro cursos, mereciendo las notas más altas, pero el servicio militar no le dejo terminarla, y en 1929 la realizó en Salamanca.
Estuvo en Infantería, tuvo la suerte de ir a un cuartel nuevo.
Un año antes había conocido a mi abuela Matilde García Aragón, un 2 de noviembre mientras el llevaba una velita a su hermana fallecida del corazón al cementerio. Mi abuela no sabia leer ni escribir, pero él le enseñó.
En 1934 se casaron por el juzgado, Franco anuló años después todos los matrimonios que no eran casados por la iglesia.
El 31 de mayo de 1936 nació mi madre Azucena Gandul García, poco después el 21 de julio de 1936 Alcalá fue tomada por las tropas de Franco.
Antonio y su hermano Manuel era horneros de oficio y en 1934 pertenecían a la FAI, sindicato que abandonó Antonio para militar en la CNT.
Participó en las elecciones de diputados a Cortes celebradas el día 16 de febrero de 1936, actuó como interventor en la sección 2ª del distrito 3º; pertenecía a la Confederación Nacional del Trabajo, y se reunía con otros compañeros los viernes en las reuniones de la sección de panadería de este sindicato, con su hermano Manuel.
Su hermano fue acusado de haber promovido la huelga de panaderos. Así que estaban en el punto de mira de los enemigos...
Mi abuelo se escondió durante unos días, en casa de su abuela y el 19 de agosto, lo detuvieron la guardia civil en la barbería que estaba enfrente de la casa de su abuela. Había salido a ver a su hija, cuando los vio venir y se escondió allí. Al primer sitio al que lo llevaron fue al Ayuntamiento, pero estuvo poco tiempo enseguida lo pasaron al cuartel de la Falange.
A mi abuela también la llamaron a declarar, ella se presentó con mi madre en brazos, la cual por el ambiente o por la tensión de su madre no dejó de llorar.
Mi abuela rogó que dejaran libre a mi abuelo pero ni las lágrimas ni los ruegos sirvieron para nada.
Y, con desesperación, insistió en pedirle que hicieran algo, entonces, el comandante que había, encorajinado, puso punto final a la conversación de mala manera y … en ese momento la niña empezó a llorar fue entonces cuando el guardia civil le comento a su superior -Señor déjela ir, la niña necesita su madre...
Mi abuela siempre le decía a mi madre(Tu me salvaste la vida) pero él no tuvo tanta suerte,
A Antonio, que entonces era un joven de 25 años lo habían pelaron a rape, lo habían torturado, humillado.....
Su mujer se acercaba día tras día a llevarle la comida, hasta que el día 25 de agosto de 1936 le dijeron que su marido ya no estaba en la cárcel y le devolvieron su reloj de pulsera, que mi madre conservaba.( ahora lo tiene mi hermano)
Según mi abuela, nos contó que a mi abuelo Antonio lo mataron durante la madrugada de ese día en unión de varios hombres más, en la carretera de Alcalá a Mairena del Alcor.
Mi madre me contó que al día siguiente un vecino llegó a casa de sus abuelos, el hombre relató la historia pues contó que su hijo estaba en la cárcel con Antonio, y veía como Matilde le llevaba la comida cada día, aquel día el también fue al cuartel y ya no estaba , aquella noche pegaron tiros por Mairena.

Dice que cogió un mulo, y se puso en camino y cuando llegó a la Venta de los Nueve Hermanos, en la carretera de Mairena del Alcor, se encontró con ocho o diez cuerpos tirados por el suelo. Se acercó a los cadáveres y vio que uno de ellos era el de su hijo.
Estaba boca abajo y con las manos atadas, junto a las de Antonio.
Después cargaron los cadáveres en el camión y se fueron. El hombre entregó una pulsera que llevaba mi abuelo en la muñeca, a sus padres.
Según contaba mi abuela mi abuelo era un hombre generoso y confiado, cariñoso con todo el mundo y leal a sus ideales.

Ojalá te hubiese podido conocer